24/7/17

Y si no hay nadie



Me besa la soledad, me aplasta
entre sus muros.
No solo en verano, 
es en invierno, el martes y el viernes.
Pasa siempre.

El miedo se ha vaciado y 
quedo aquí
creyendo poder respirar siempre
con los mismos pulmones y mirando
cada minuto que se deshace 
en el reloj y esperando el final
de la espera como si su llegada
fuese a salvar esta inocencia
llamada amistad.

Pero nada vuelve,
todo pasa, soy incapaz 
de trenzar redes nuevas
y mi esfuerzo atrapado por un dique
me condena a una isla.

¿Cómo se cura una soledad?
No con este poema que es veneno,
un reflejo de mi puta estupidez.

Qué más da.

19/7/17

Esta tierra


En Utrilla con M. y D.


Tierra
brota de nuestras uñas crece
se expande el huerto 
chupa la acequia el nido
lleno de golondrinas y el perro
recorriendo pintando el camino
de atardecer y seco el campo
dorado estival y somnoliento
y helado en la noche
infinitas telarañas de constelaciones
estrellas diamantes y nuestros hombros
unidos pechos latiendo 
al unísono de una campana
viva y fresca recorriendo calles
abandonadas de Castilla llenas
de saludos y bienvenidas
y encontrando 
constante paz
                            y detenido tiempo.