"Yo no pongo la otra mejilla pongo el culo compañero y ésa es mi venganza" - Pedro Lemebel
20/4/18
El poema es una mentira
Voy a empezar a creerme mis putos cuentos,
que este poema
es eclipse de otro.
A través de los agujeros que deja la vergüenza
mostrará su piel,
lavando su cabeza en cicatriz y alegría.
Tiene más filos que la lengua
con la que me desarmas.
Si lees lo que hay debajo
se caen del cielo todos los santos
como Ícaro,
muerto por su codicia,
moraleja para cada banquero,
cada rey, cada empresario.
Tiro el verso, no escondo la mano,
porque siempre cargo la esperanza
entre los dientes. No dejo a medias el juego.
Tengo el corazón ardiendo
y lleno de peces.
1/4/18
Para no guardar silencio
Voy
a hablar ahora
que ruge la fiera en redes
y las esposas son fruto del milagro
de
los panes y los peces.
Voy
a gritar ahora
que
su reacción es miedo
al
ver su sillón destrozado
y el poder esfumándose
de
entre sus dedos.
Voy
a decirlo claro ahora
como
el agua del manantial sagrado
que
nos merecemos,
que
no agradecemos callos en las manos
quinientos
euros en negro
el
futuro esfumado el hambre impuesto
la
muerte que no puedo permitirme
porque
no tengo dinero.
Voy
a recitarlo
largo
y doloroso.
Abre
los ojos: de Antena 3 a Intereconomía,
del
País a La Razón:
paradigmas
del adoctrinamiento.
Voy
a cantarlo con esperanza y rabia,
fuego
y deseo, no hay muros que detengan
la
voluntad del pueblo.
Voy
a morder sus entrañas,
solo
con lo puesto
ni
pan ni trabajo ni techo
con
antorchas en la mano:
barricada
y trueno,
insurgente,
sin estirpes ni dioses
con
cabezas de reyes, empresarios
banqueros
obispos políticos
rodando
por el suelo.
Voy
a escupir en su cara
el insulto a esta dictadura
de
nombre democracia,
alargada
sombra del águila.
Ya
oigo los perros del Estado viniendo.
Ponedle
nombre a mi asesino.
Levanto
la cabeza,
dejo
todo por escrito
con
la cabeza alta y el corazón inquieto.
Si lees este mensaje:
compártelo,
que llegue a cientos,
nunca podrán callarnos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)