20/2/18

Ruina y humo


Tras la barba soy un niño
hambriento de seguridad
de un hogar que arrope mis huesos
y un atardecer que funda el miedo.

Tengo hambre de los sentimientos
que nos anuncian
plastificados e importantísimos,
que queman la piel y que nunca
he tenido.

Todo lo que obtuve fueron muros desnudos,
palabras de ruina y humo;
flores de desprecio acumulado.

Tengo hambre de un torbellino de vida
que me haga bailar boca abajo
y cierre los abismos
como se cierran las heridas.

Hambre por no recibir más dolor,
ni ponerme lágrimas
en el pecho como medallas de derrota
y hacer de la falda mantel y del mar
un sendero para estos pies.

Ganas de cerrar el libro,
encontrarme una sonrisa,
verbena y hoguera,
besos de verano eterno y
un valle florido de revolución
en la mirada.

Y ganas, ganas de tumbarme, mecerme y
perder el sentido sin tiempo perdido,
y dormirme en un arrullo de espuma
al apoyar la cabeza
entre tus piernas.

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