3/3/18

Verdad y mentira son lo mismo

Voy a ser el poeta guiado esta noche
por las farolas del horizonte
porque mirar por mi ventana
es mirar donde tu vives,
2 kilómetros,
2 años
y la misma distancia
como un mar oscuro
de ceniza y sangre.

No me he acordado de ti 
te he echado de menos, 
o cualquier frase,
o grito cosido a las paredes
de tu habitación
ya no importan.
No son ni verdad ni mentira.

Y al levantar muros,
esforcé un camino por acercarme a ti
y solo me he alejado aún más.
Puede ser que la ciudad plante semáforos,
tuerza con sus hilos la calle
justo antes del encuentro.
Puede ser eso,
puede que me lo invente.

Me invento tantas excusas
para acunar al dolor de madrugada,
alimentado de promesas falsas,
como que volverás mañana
y mañana no llega
y tu mañana y mi mañana
son días distintos.
Quién sabe.

Pero hay cosas ciertas,
tan verdaderas como mentira
como que ahora nunca volverás a llamarme,
equivocarte, escribirme o pensarme
por un febril despecho.
Podría sembrarte bosques de odio
y te imagino sonriendo
dando luz a mi cielo
partido y negro.

A oscuras, buscándote,
me he encontrado
al rasgar cada herida
y sacrificar cada idea.
Me he liberado de grillete y bozal,
he abierto una nueva primavera
que me coge de las manos para bailar
mientras vibra el ritmo revolucionario
bajo nuestros pies.

Bailo sin ti.
Y no sé si es mejor
que bailar contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario