16/5/17

Inmolaciones merecidas

Mi sombra espera caricias en lugares imaginarios,
dramatizando infinitos campos de batalla,
buscando el significado de las cosas que nunca nacerán,
arropándose con mantos de zafiros oxidados.

Perdida, entre los puntos suspensivos
que se suicidan al final de una pregunta no formulada.
Amarga, como el invitado inesperado
aguardando un instante para calarlo de ácido.

Estúpida, simulando jugar al acoso invisible de la casualidad,
creyendo que una mirada es la chispa
que recorra una mecha sin destino final,
o, con suerte, que esté atada la bomba a mi propia mano.

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